lunes, 15 de abril de 2013

Diez Años son Suficientes: espacio para volver a vivir (+fotos y audio)



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Momento especial con Abba.

Peña Musical del Recuerdo en Manatí


Nuestra fascinación por la época en la que fuimos adolescentes y jóvenes, casi siempre se torna en nostalgias y recuerdos. Cuando miramos al pasado aflora la añoranza por un tiempo que no volverá, pero ahí es donde nos crecemos. Hay una forma muy común para mantener el ancla de la memoria sujeta a esos momentos: la música, el idioma universal de los mortales.

Bajo esta concepción, nació hace ya más de un año la peña del recuerdo "Diez Años son Suficientes", actividad sociocultural que auspicia la Casa de la Música "Barbarito Diez", en el poblado de Manatí. El cuarto viernes de cada mes, de manera ininterrumpida, nos hemos encontrado en esa institución un grupo de amig@s con un fin común: disfrutar de los años 60, 70 y 80. Aquí hay espacio para el video antológico, rescatado del olvido, bailar y otras opciones de apreciación.
Recordar los años mozos, hacer amigos, compartir en una gran familia, son algunas de las bondades que nos deja la peña en cada cita. Porque somos eso: una familia donde la música es solo el pretexto para vernos.
Contrario a lo que muchos pueden pensar, la Peña no es solo para los que pasan de los cuarenta. Durante este año, por el patio de la Casa de la Música, han desfilado adolescentes y jóvenes, motivados por los sonidos cautivadores de agrupaciones como Los Diablos, Fórmula V, Eruption, Kool ´n´ the Gang, Abba, The Beatles, los Bee Gees… y muchos más.
Sin lugar a dudas, diez años fueron más que suficientes para dejar una huella imperecedera en la vida de más de una generación. Fue un período de cambio, de conmoción, pero sobre todo, marcó indeleblemente el rumbo de la música. Y en este tránsito nos acompañaron la radio, la televisión y los discos de acetato.
Hoy nuestros oídos reciben un variado espectro sonoro, con géneros modernos, hijos de la globalización. Sin embargo, una treintena de manatienses, jóvenes y tembas, nos reunimos en nuestro cuartel general para juntos rememorar experiencias vividas. Claro, no es igual que ayer, pero miramos al pasado con alegría. Esa que nos ofrece la juventud eterna del espíritu.